Ene 18

Haiti se derrumba ahora. El terremoto que sacudió Puerto Príncipe hace seis días, hunió edificios y aplastó personas, pero sus efectos devastadores no fueron tan terribles como los que han llegado ahora, en forma de catástrofe humanitaria.

Aunque intenta llegar, la ayuda ya no llega. Los saqueos de los jóvenes haitianos han sustituido el dolor por la violencia y la necesidad por el libertinaje, solapando el sufrimiento de tantas familias y tantos huérfanos. No hay orden ni concierto, no hay gobernabilidad que gobierne el caos desencadenado, no hay esperanza para Haiti después de décadas de pobreza y miseria que no han sido recordadas hasta ahora. Solamente ahora, cuando la tierra ruge, el Norte se acuerda.

Esta es la nuestra, la rica y occidental ayuda: La ayuda que no llega. La ayuda que llega tarde, solamente después de un terremoto. Hemos necesitado un terremoto para que las naciones enriquecidas se acuerden de Haiti, el país más pobre de América. Pero ahora es tarde, ahora todos los millones del mundo no servirán para revertir esta desgracia.

Si años antes, el mundo se hubiera preocupado un poco más por el desarrollo de Haití, la reconstrucción material, humana y socio-política ahora sería más fácil. Por eso, lamento profundamente la ayuda que no llega, porque en realidad, nunca esta ayuda llegó a tiempo.

Ene 13

¿Qué es lo eso que nos mueve a ser solidarios? ¿Por qué se para a reflexionar la sociedad ante un determinado hecho? ¿Qué nos hace pararnos a escuchar un determinado sonido, a mirar una determinada imagen, a observar un movimiento concreto…? Es la sensibilidad ante las cosas, la facultad de percibir los estímulos a través de los sentidos: vemos la injusticia por los ojos, oímos la diferencia por los odios,…

Como parte integrante de una organización la hago servir diariamente. Muchos grupos y organizaciones sociales llevan a cabo acciones para que nos paremos a re-pensarnos en este mundo patas arriba. Acciones de sensibilidad; a través de campañas, exposiciones, jornadas o debates públicos tratan de ayudar a conocer y tomar conciencia de la situación de los pueblos del Sur y de la dimensión de corresponsabilidad del Norte en estos problemas.

Estas acciones también son muy importantes para promover el conocimiento de otras realidades y otras experiencias humanas. La mayor parte trata de acercarnos a otros pueblos y ayudarnos a comprender su situación como consecuencia del lugar que ocupan en esta realidad: un sistema injusto de relaciones, en las que todos y todas estamos implicados/as.

Entender las causas de los problemas, y no sólo sus efectos más visibles, es parte de esta tarea de sensibilización. Cada vez es más importante acercar la experiencia de vida concreta de las gentes del Sur, ya que ésta puede ayudarnos no sólo a entender los problemas, sino a analizar las implicaciones y la relación de éstos con las situaciones que se viven en el Norte.

De esta manera, las acciones de sensibilización tratan de alimentar una conciencia crítica y animar a las personas a tomar parte activa para cambiar esas circunstancias y algunos caminos para educar una sensibilidad solidaria son, bajo mi modo de ver, informarse, y aprender de los demás.

Sentir es cosa de todos/as. Actuar también.